19/1/12

Ο έρωτας περνάει απ' το στομάχι - El amor entra por el estómago

Ασκήσεις δημιουργικής γραφής στο μάθημα των ισπανικών

Ψάχνοντας τρόπους για πιο ανάλαφρο και διασκεδαστικό μάθημα με το Γ.Μ
και τη Μ.Λ., εξασκώντας παράλληλα τα ισπανικά, κάνοντας επαναλήψεις και βελτιώνοντας το επίπεδό μας, καταλήξαμε στη δημιουργική γραφή.


Την προηγούμενη εβδομάδα κάναμε την πρώτη προσπάθεια με τέσσερις εικόνες ο καθένας τους. Το αποτέλεσμα δεν ήταν ακριβώς το αναμενόμενο, αλλά έγινε μια διασκεδαστική αρχή!

Πήρε ο καθένας από δύο εικόνες και φτιάξαμε τον κορμό της ιστορίας.Αυτή την εβδομάδα αποφασίσαμε να φτιάξουμε μια ιστορία και οι τρεις, η οποία κινήθηκε ως εξής:
  • Έπειτα, σηκώσαμε άλλες έξι εικόνες κατά τη διάρκεια της ιστορίας για να δούμε πώς θα την εξελίξουμε.
  • Καταλήξαμε σε μια συγκεκριμένη ιστορία και... τη διηγούμαστε και σ' εσάς!
El amor entra por el estómago

Había una vez una isla maravillosa, donde los habitantes eran muy curiosos e increíbles.

La isla no existe en ningún mapa y es muy difícil encontrarla en el planeta Tierra. La puedes ver solo desde la Luna, cuando la noche es dulce y romántica.

Nuestra historia habla de dos habitantes de esta isla preciosa, don INgacio Delgadísimo y don PeRdo Gordísimo.

Don PeRdo es una persona muy simpática y maja, pero tiene un defecto: ¡come… todo… sin excepciones! Por eso, es demasiado gordo y tiene hambre todo el tiempo.

Don INgacio es una persona bastante estresada y siempre nerviosa y tiene miedo
de que don PeRdo va a comerlo un día, porque siempre lo mira de una manera muy curiosa...

Vamos a contar el día que cambió la vida de los protagonistas, o sea la transformó totalmente…

Don INgacio daba un paseo por la isla, cuando vio a don PeRdo. "Tengo muchísima hambre", dijo don PeRdo, "¿Vienes a comer juntos en mi casa?". Don INgacio se puso nervioso,
pensó que don PeRdo quería comerlo, su miedo eterno, entonces empezó a correr.

Parece increíble, pero ¡corrían unas diez horas por toda la isla! Don PeRdo perdió unos 50 kilos, y, claro, ¡tenía más hambre!

Mientras corrían, comenzó una tormenta y por lo tanto fue muy difícil para los protagonistas correr y ver que había enfrente.

Don INgacio se cayó el pobrecito por la calle mojada.
"¡No me comas, no me comas!", gritó frustrado.
"No quiero comerte", respondió don PeRdo. "Quiero... ¡casarme contigo!"

"¿Cómo? ¿Cómo no quieres comerme?" preguntó don INgacio bastante asustado.
"No quiero comerte, es que estoy enamorado de ti desde hace mucho tiempo y hoy quería cenar contigo para darte este anillo", le respondió don PeRdo.

"Prefiero que me comas", contestó don INgacio, y empezó a correr de nuevo sin ver ni delante ni detrás.

Don PeRdo se sintió herido y solo. No quería correr más. Solo quería unir sus lágrimas con la lluvia.

"¡Socorro, socorro!", escuchó desde lejos.
"¿Qué pasa? ¿Quién necesita ayuda?", pensó y corrió adonde fue el hombre que gritaba.

Fue don INgacio. Fue muy despistado por el episodio y se cayó de la montaña.
"Ayúdame, por favor, don PeRdo. Voy a hacer lo que quieras."
Don PeRdo pensó con el corazón. El corazón le decía que tenía que ayudarlo.
Don PeRdo tenía muchísima hambre. El estómago le decía que tenía que comer.
Y, por fin, decidió.

Se dice que el amor entra por el estómago.
Quizás sea verdad... ¿Quién sabe?

Άδεια Creative Commons
Το έργο με τίτλο "Ο έρωτας περνάει απ' το στομάχι - El amor entra por el estómago" από τη δημιουργό Ελένη Γαρυφαλάκη διατίθεται με την άδεια Creative Commons Αναφορά Δημιουργού-Μη Εμπορική Χρήση-Όχι Παράγωγα Έργα 3.0 Μη εισαγόμενο .
Βασισμένο σε έργο στο espanolgr.blogspot.com.